Cuando era chica quería ser grande, ahora soy grande y quiero
ser chica, y quiero seguir pensando en que el amor existe y en que puede ser
para siempre y que todo es posible y que las cosas no cambian con la edad. Pero
las cosas cambian por la edad. Todo es diferente, y no por la edad claramente,
es la experiencia la que te dice que no va a resultar, que no alcanza con
sentir ni alcanza con amar ni alcanza con querer, que cualquier imprevisto
puede derribar el mundo que creaste porque el mundo que creaste está en soporte
virtual. No es una estructura real, es algo que está en las nubes, en la nubes
que están adentro tuyo volando encima de algún lugar, de ese lugar que la gente
llama metafóricamente corazón y que funciona sin depender de vos y hace lo que
quiere cuando quiere con quien quiere.
Porque vos no querés más (cuando digo vos quiero decir yo),
vos querés dejar de pensar estupideces o pensar estupideces mientras puedas
sostenerlas, y el tema es que ya no podés sostenerlas porque uno de esos
imprevistos se interpuso y derrumbó todo y los escombros quedan adentro tuyo, y
queman, el polvito ese que largan no te deja respirar y te duele la cabeza y no
podés salir de la cama porque tu cuerpo no te lo permite, porque ya no servís para
nada y porque cualquier cosa estúpida que pasa a tu alrededor querés
compartirla con la persona que te derrumbó el mundo, y no podés pensar en la
persona que derrumbó tu mundo porque derrumbó tu mundo! No querés seguir
pensando en eso, querés reconstruirlo y no sale, no sale…
No sale porque estás tirada en una cama siendo inservible y
somatizando y pensando en que tu vida va a ser eso para siempre porque el amor
no existe, y a la vez pensás en lo idiota que es pensar que tu vida puede girar
en torno al amor y que estés así solamente porque algo salió mal y todo adentro
tuyo se muere por algo que ni siquiera existe en la vida real, que es solo algo
que está en una nube horrible adentro tuyo y ni siquiera así podés manejarlo
porque no depende de vos y no depende de nadie y es solo tiempo y cosas que la
gente dice para consolarse y condicionarse y que en un tiempo esté todo bien
hasta que de nuevo esté todo mal.